5 tips para mejorar la confianza en mi voz

Cuando somos niños se nos enseñan en casa muchas cosas, tanto de forma directa como por aprendizaje indirecto. Somos niños curiosos y traviesos que evidentemente vamos a alzar la voz muchas veces inapropiadamente, porque no medimos el volumen ni tenemos consciencia de las reglas de comportamiento en todo lugar.

Entonces nos callan o nos regañan por hablar recio, por tener una voz natural y expresarnos; llorando o gritando algo en medio de una reunión silenciosa, acto público etc.

Eso quedará grabado en nuestro inconsciente, inevitablemente tendremos a idea que gritar, alzar la voz libremente y expresarnos es malo. Los niños aprenden más rápido de lo que los adultos debemos desaprender. Como cantantes debemos tener la confianza para usar nuestra voz en cualquier circunstancia sin límites.

Para Cantar Bien debemos tener una buena técnica, tiempo de ensayo, pero sobre todo, debemos conocernos bien a nosotros mismos.

Saber los límites de mi voz y reconocer que no podremos cantar con una voz y estilo ajeno, nos dará el poder de reconocer nuestro verdadero potencial vocal.

Muchos cantantes quieren imitar una voz de alguien a quien admiran y colocan ese talento en una especie de pedestal al cual no logran llegar, en vez de verlo como una inspiración, lo toman como un reto.

Dependiendo del tipo de personalidad, vamos a encontrar que todos tenemos una especie de debilidad por minimizar nuestros esfuerzos, algunos más competitivos trazarán altos rangos y algunos cantantes con personalidades más introvertidos tendrán más dudas en sí mismos.

No importando cuál es el motivo que te trajo a este artículo, quiero decirte que no estas solo, todos los cantantes pasamos por períodos donde queremos tirarlo todo y “admitir” que no podemos o nos ponemos excusas o podemos llegar hasta autosabotajes.

Sentir inseguridad es normal y puedes vencer ese sentimiento.

Si es un sentimiento puedes vencerlo con un conjunto de ideas. Las ideas que necesitas desarrollar en tu interior son:

  • Estas en un proceso de aprendizaje y debes honrarlo.
  • Somos alumnos a nuestro propio ritmo
  • Somos diferentes y no podemos cantar como aquel o aquella, pero somos auténticos porque cantamos como somos en verdad
  • Nuestro amor por la música y la voz sobrepasará cualquier temor que tenga dentro
  • No me comparo con nadie: sólo el viejo yo de ayer que he dejado atrás.

Y es que nunca dejaremos de ser alumnos. Cantar es un autodescubrimiento permanente, lo que sucede es que el instrumento lo llevamos a todos lados, es parte integral de nuestro cuerpo y nuestro ser va cambiando con el paso del tiempo.

Cuando nos damos el permiso de ser imperfectos, de saber que no somos aún los cantantes que llegaremos a ser, empezamos a comprender qué es verdaderamente tener los pies en el suelo. Muchos dicen que la Humildad es reconocer lo que se es y lo que no se es, pero también es reconocer que podemos hacerlo todo , pero no solos.

Revista también nuestro artículo de timidez y miedo escénico aquí.

Por eso en el proceso de aprender hay más personas involucradas, no debemos aprender solos, necesitamos la guía de alguien que ya haya pasado por esto.

“Cuando estamos aprendiendo a cantar, todo error es parte esencial del proceso a la excelencia”

John Henny

Los errores que hemos cometido, sea por falta de práctica, abuso de nuestros límites (por eso es tan importante conocernos) o simplemente por descuidos: olvidar la letra en público, un quiebre de voz o “gallo”, haber olvidado la melodía, o escuchar que no sale X canción ahí en tu dormitorio, etc. No debería detenernos y hacernos sentir mal.

Debemos respirar ondo y decirnos: “pronto lo haré mejor”. Eso es todo.

Cuando nos hablamos mal y nos regañamos estamos simplemente repitiendo lo que sucedió cuando éramos niños y nuestros padres nos regañaban, nos sentíamos mal y nuestra autoconfianza disminuía puntos.

Estos “puntos” son difíciles de conseguir, se requieren muchos logros para afianzar una seguridad con base en experiencias positivas.

La seguridad debe nacer desde dentro. Si no tienes buenas bases para enfrentar un reto artístico, comienza hoy mismo a crearlas.

Por eso, utilicemos las experiencias negativas también. En el proceso de aprendizaje habrán muchas y lo bueno de todo esto es que nuestro inconsciente no sabe distinguir la diferencia entre la vida real y tu imaginación o poder de visualización.

Entonces, evalúa primero qué fue lo que pasó en ese proceso de aprendizaje o en general en tu vida, a medida que avances , aparecerán memorias quizás no muy agradables que te hicieron sentir mal. No las reprimas, escríbelas o cuéntalas a alguien de confianza. Si son muy serias, en verdad te sugiero consultarlo con un especialista de la psicología.

Y cuando identifiques que tú mismo o misma te estas “regañando” por no ser perfecto o perfecta, di en tu interior: “Pronto lo haré mejor” en vez de decirte cosas que no te ayudarán, eso es completar el proceso de aprendizaje.

5 Tips para Mejorar la Confianza en mi voz

Antes, revisemos las ideas que tenemos de nosotros mismos. ¿Cómo está mi vida actual? ¿Qué factores pueden estar influyendo para perder la confianza en mi voz y mi talento? Si todo está bien al rededor, podemos seguir adelante. Muchas veces la vida puede llegar a ser abrumadora y los artistas solemos ser más sensibles, por eso esas dos preguntas son válidas y te sugiero escribir la respuesta en un papel y guardarlo para más adelante.

Te comparto entonces mis 5 tips para incrementar esa confianza que te hará relucir en el estudio de grabación, escenario, iglesia, colegio o donde sea que cantes.

1. Plantéate retos alcanzables

Siempre quise cantar como Cris Cornell. Él era mi mayor inspiración, tenía unos graves profundos o podía alcanzar el cielo con su voz fácilmente mientras desgarraba su garganta. Por más que intentaba gritar y patalear, no llegaba a esas notas con esa calidad de sonido, más bien sonaba raro.

La gran voz de Cornell es inalcanzable para la mayoría de iniciantes. Pero no significa que algún día lograremos sobrepasar nuestras propias expectativas.

Plantearnos retos alcanzables es seña de humildad, y la palabra “humildad” viene del latín humilitas y esta deriva (el sufijo -itas indica “cualidad de ser”) de la palabra humus que significa “tierra”.

La palabra humildad está relacionada con la aceptación de nuestras propias limitaciones, bajeza, sumisión y rendimiento.

Al tener pies en tierra y saber qué somos y qué no somos, podemos ir planteando retos pequeños que nos llevarán a ser lo queremos ser en un futuro.

Cantar bien depende de Actitud y Acción, si no logramos poner en acción con ejercicios y practicando diariamente, plantearse retos alcanzables nos estancará en un “plateu” o planicie donde no creceremos.

2. Supera los retos alcanzados

Hablemos de zona de confort. La mayoría estamos acostumbrados a mantenernos en una zona “segura” al momento de cantar.

Muchos no escuchamos más estilos o más música de lo que nuestro “circulo” de amigos consume por no querer dejar de pertenecer, pero es momento de plantearse retos más elevados.

De pronto no has logrado conseguir esa nota alta y eso te da temor al cantar, o no has logrado hacer ese cambio entre voz de cabeza y voz de pecho o al revés sin que se quiebre tu voz.

Todo esto puede ser evitable si logras alcanzar esos retos que nos hemos planteado y eliminando esos paradigmas con nuevos ejercicios, nuevos estilos o nuevas canciones.

Quizás si eres rockero puedas comenzar a escuchar y aprender de cantantes de opera, ¿O si eres cantante pop puedas analizar y tratar de sacar canciones más complicadas, escuchar uno de los tantos buenos discos que nos dejó Miles Davis e imitar algún riff de jazz con tu voz?

En fin, superarse significa salirse de la zona de confort y plantearnos retos cada vez más elevados. Esto nos dará la seguridad que buscamos poco a poco.

3. Practica en casa

No he conocido ningún músico que dedica al menos una hora diaria a su disciplina en convertirse en un excelente músico en cuestión de uno o dos años.

El gran problema de los que hemos sufrido inseguridad es que no tenemos disciplina para practicar en casa.

Si en un lugar seguro, donde supuestamente nadie nos molestará o nos interrumpirá, no tenemos la estructura de tiempo para ensayar, entonces no podemos quejarnos de no tener esa “seguridad”.

Una excelente práctica consiste en utilizar espejos grandes y observar nuestros movimientos simulando estar en un evento en vivo o con micrófono en mano.

Yo sigo creyendo firmemente que los mejores talentos se hacen en casa, donde tenemos familia y amigos que nos ayudan y nos instan a crecer.

Si por el contrario, tienes una Familia que no te apoya y que no cree en tus sueños, te comprendo, para mí tampoco fue fácil ensayar en casa, pero te aseguro algo… Todo lo que logres en tu vida con tu esfuerzo lo valorarás aún más y algún día ellos estarán orgullosos.

Haz un ejercicio:

En una hoja detalla tu calendario y aparta al menos 30 minutos de al menos 3 días de la semana para ensayar en casa, no importa si es en el baño, el armario, la bodega, tu cuarto o la sala, lo importante es que procures que no haya interrupción.

Esos 30 minutos pronto se convertirán en una hora, luego en un poco más… pero lo importante es que comiences esta semana, sin poner pretextos.

Te darás cuenta que atendemos más las redes sociales que nuestra propio instrumento muchas veces y le invertimos tiempo a cosas que no nos darán retorno.

4. Practica con público

Llegó la hora de la verdad.

Si has hecho todo lo que te expuse arriba, es momento de comenzar a buscar oportunidades para cantar.

Hay muchas formas de exponer tu talento, una de mis favoritas es la iglesia. Yo aprendí que en mi iglesia siempre eran necesarios los cantantes y que semana a semana había eventos donde requerían mis servicios, ad-honorem, por supuesto.

Pues así fue, de los 13 años hasta muchos años después, canté en la iglesia con mucha alegría porque esas simples canciones me daban muchas ideas para armonizar y hacer arreglos.

Te invito a que busques un público, puede ser un bar, un restaurante, un colegio para párvulos, eventos públicos, decirle a tus amigos que comenzarás a amenizar sus reuniones, cantar donde puedas, pero cantar con al menos 5 personas enfrente.

Graba todas tus presentaciones y observa tus movimientos, escucha tu voz. No te detengas si ves que has cometido un error, enmiéndalo y vuelve a empezar. Haz como lo hacen los grandes: revisan cada una de sus presentaciones para llegar cada vez a ser ese artista que siempre han soñado ser.

5. la muleta del pellizco

Si tienes un temor más allá de lo normal, o si tu seguridad personal está siendo chantajeada por ideas o inclusive traumas, te invito a que lo revises con un profesional de la psicología. No creas que eres el único que necesita un apoyo, no hay nada de malo en pedir ayuda a otros.

Un tip que me ayudó mucho, que por cierto me lo prestó un psicólogo llamado Lou Tice de una famosa academia de coaches llamada The Pacific Institute donde tuve el gusto de participar y trabajar varios proyectos, me dio un consejo:

Trata de relajarte y trae a tu memoria esos buenos recuerdos de tu infancia o adolescencia donde te premiaron por algún logro o tuviste una sensación agradable de conquista y triunfo. Trata de revisar en tu mente todas esas lindas emociones y potencia tu imaginación con aplausos virtuales en tu mente. Mientras recorres esos buenos recuerdos, pellizca suavemente tu dedo pulgar con la uña de tu dedo índice (de la misma mano) y haz una presión suficiente para sentir esa pequeña molestia.

Este ejercicio repítelo al menos una vez al día durante uno o dos meses.

Cuando estes en un escenario o a punto de subir a uno, o cuando tengas inseguridad de cantar, vuelve a presionar ese dedo con la misma uña.

Respira profundo y saca lentamente el aire, trata de evocar esas emociones que trajiste a tu mente en la primer parte del ejercicio y verás que sucede algo mágico: tu inseguridad desaparece y estarás listo para brillar.