¿Qué es Belting?

Cuando escuchamos cantantes como Bruno Mars, Lady Gaga, Luis Fonsi, Luis Miguel o Adele, no podemos dejar de asombrarnos con sus “gritos” tan perfectamente elaborados y en total control en todo momento. Si quieres aprender a cantar bien, debes aprender el concepto de “belting” y de aplicarlo en tu técnica.

Te asombrará el gran potencial que tiene tu voz y cuando practiques el Belting en tus actuaciones o grabaciones se verá reflejado en los rostros de tu audiencia, querrás utilizarlo más a menudo.

Además, verás con el tiempo que esta técnica es muy fácil de realizar y está al alcance de todos los vocalistas con cierta experiencia.

¿Qué significa “Belting” y por qué debo usarlo?

Por su etimología la palabra Belting proviene de “belt” es decir, “citurón” en inglés, por eso mismo, podríamos decir que es “cinturonear”, aunque la palabra realmente no existe.

Esta técnica nace de la necesidad de proyectar la voz o gritar sin daño en los teatros pequeños, sobre todo en Broadway se popularizó por la misma necesidad que tienen los cantantes de conservar impecable su voz durante las múltiples puestas a escena y la potencia de voz necesaria.

En resumidas cuentas hacer que la voz suene “gritada” o mucho más fuerte en volumen pero sin daños y sin esfuerzo. Técnicamente es utilizar el poder que tiene tu voz de pecho en notas y rangos de voz de cabeza. Existen dos formas de hacer belting: la forma correcta y la forma dañina.

Para comenzar, quiero contarte que yo sufrí de nódulos vocales. Esta condición casi me deja sin voz para hablar y mi otorrinolaringólogo básicamente me condenó a nunca poder cantar.

Todo empezó con una serie de “performances” y grabaciones en estudio donde utilicé el belting malo, el dañino. No recuerdo exáctamente qué hice mal, pero sí sé que no estaba preparado para cantar, tenía demasiados “vicios vocales” que desencadenaron mi lesión.

Quiero evitarte ese problema, por eso, sigue leyendo, te va a gustar este “pilar” del canto, cuando llegues a dominarlo, será placentero cantar esas notas fuertes.

Cuando gritamos utilizamos toda la energía posible para liberar un enojo, miedo, un estrés o bien para protegernos. Es parte del instinto natural y generalmente las personas que no lo saben hacer suelen dañarse la voz. ¿Has notado que la mayoría de personas que asisten a un concierto y están cantando y gritando quedan “disfónicas”, roncas o con la voz diferente? Eso es común y normal.

Pero los cantantes no podemos darnos ese lujo, por eso dominar el belting te dará el super poder de “gritar” o cantar fuertísimo sin daño alguno, es más, sin esfuerzo.

Técnica de Belting en el canto

El sonido de la voz nace en los pliegues vocales, a partir del aire de nuestros pulmones. Pero la verdad es que usamos casi toda la parte superior del cuerpo.

Las cuerdas vocales se dilatan y contraen tan perfectamente que nos permiten emitir sonidos con diferencias minúsculas de tono al “resistir” el aíre que proviene de nuestros pulmones. A partir de todo el tracto vocal, nuestro sonido se forma y se define en forma de vibraciones.

Cuando cantamos notas graves los pliegues vocales toman una forma más gruesa, ahí las vibraciones que se producen a partir del aire, son más “lentas” en la onda sonora y por lo tanto, la voz suena baja.

Este sonido grueso es lo que ocasiona la “voz de pecho” hace que se escuche una voz gruesa y grave, y si te colocas la mano en el pecho la sientes como vibraciones. Prueba, haz una nota baja con la letra “A” y sentirás lo que estoy hablando.

Y lo contrario sucede con las notas agudas; las cuerdas se vuelven más delgadas y al pegarse entre ellas y que los pulmones envíen el aire estas vibrarán más rápido y esa “sensación” vibratoria se sentirá en la parte detrás de tu cuello y cabeza.

Entonces el Belting consiste en cantar notas en tu rango de voz de cabeza con el poder y energía de tu voz de pecho.

Al gritar utilizamos demasiado aire y energía. Empujamos la potencia de la voz de pecho a un límite dañino en las regiones de la voz de cabeza, por eso es importante saber “medir” esa energía o potencia ya que si los pliegues vocales se encuentran en una forma muy “delgada” o fina mientras le aplicamos esa extra presión y tensión, seguramente las lastimaremos.

Así que el belting dañino es gritar o empujar el aire de la voz de pecho sin medida en las zonas “finas” de voz de cabeza. En esta zona la voz tiende a sonar forzada y tensa, ocasionando sonidos incómodos no sólo para el cantante, sino para los que escuchan tu performance.

El buen Belting y el Mal Belting

El belting malo es aquel que pareciera aplicarse un “cinturón” apretado alrededor de la laringe, esto impedirá, con tensión, el cambio de registro natural, forzando el sonido “de pecho” hasta el registro agudo. Es exactamente lo sucede en un grito de alguien que no sabe gritar.

Esto podría prolongar la elongación de la cuerda más allá de su capacidad y la disminución de su estructura natural. Es por eso que los “gritos” mal ejecutados provocan inconvenientes de salud vocal.

El belting sano, también llamado como Broadway Sound o sonido de comedia Musical es muy diferente, carece de tensión y esa sensación de “correa” o “cinturón” o “belt” en la laringe, este “belting” trabaja con las diferentes resonancias.
“Se basa en un buen control de la respiración y la capacidad para sostener y mover la voz”; para jugar con las diferentes resonancias a nivel de la faringe.
Para evitar la violación extrema del registro existen los ejercicios de “mezcla” en el rango medio.

En realidad los grados de nasalidad generados por la faringe, pueden reducir la tensión a nivel de cuerda y promover la proyección de la voz.

En el sentido estricto de la palabra, esta alternativa no es exactamente “belting” ya que no hay cinturón o tensión sobre los pliegues vocales. Más bien hablamos de un cambio en las cavidades de resonancia.

Todos podemos aprender a utilizar esta técnica, de hecho, es algo tan natural que el cuerpo mismo lo pide.

Realizar un buen “belting” significa que estás cantando esas notas altas con el equilibrio adecuado entre la voz del pecho y la voz de la cabeza.

Y si todas las notas altas tienen un buen equilibrio entre la voz del pecho y la voz principal, serán increíblemente fuertes, poderosas y cómodas.

Eso es porque si sus cuerdas vocales tienen el grosor adecuado, no podrán tensarse y vibrarán de manera correcta en esa zona.

Si esto te sonó a “chino” o “mandarín” considera que básicamente estás gritando pero con control desde tu zona de “seguridad” vocal. Es mejor explicarlo en la forma que se puede sentir.

Si has sentido alguna vez la sensación de ir en un avión, en el momento de despegar se recorre la pista a una velocidad increíble y puedes ver las llantas poco a poco despegarse del pavimento.

El Belting será esa sensación cuando la velocidad aumente y dejarás de sentir la resistencia del suelo en la nave. De pronto te sientes cómodo volando y a una velocidad aún mayor, sin esfuerzo debajo sientes que te elevas.

Muchos maestros de canto consideraban el “belting” como una técnica incorrecta de canto, ya que en el “bel canto” no se utiliza, hay otras formas de llegar a esas potencias pero en la disciplina de la opera se aplican otras técnicas.

A medida que la música moderna ha evolucionado, hemos escuchado más y más a cantantes “volar” sin esfuerzo -como la analogía del avión- a través de sus zonas altas sin esfuerzo y con enorme potencia en las grabaciones y en la radio.

Esto significa que la música evoluciona con la evolución de las técnicas de canto.

El belting a menudo se confunde con la “voz mixta” que es dónde se mezclan las voces de pecho y cabeza, pero es un concepto de la voz mixta puede aplicarse con o sin belting.

¿Puedo arruinar mi voz con el Belting?

No, de hecho, muchos de los cantantes a los que hemos enseñado a cantar con esta técnica nos han confesado que su canto integral ha mejorado, ahora tiene más fuerza y profundidad en el sonido y un mejor uso de la respiración. Eso significa eficiencia.

Ahora ellos usan su energía correctamente para alcanzar las alturas sin daño o sobre esfuerzo alguno.

Practiquemos nuestro Belting

Cuando pensamos en “gritar” pensamos en esfuerzo y golpe. Todo lo contrario, ahora “gritar” no es algo erróneo porque lo haremos en la zona segura y cómoda, es como cuando nos decían de pequeños: no grite! y nosotros no podíamos evitarlo porque nuestras voces eran naturalmente potentes con la ayuda de la naturaleza.

El belting también se le llama “el registro del llamado” por que se utiliza naturalmente cuando llamamos a la distancia a alguien. O inclusive si alguien te roba algo, seguramente gritarás. Fíjate cómo lo haces tú.

Si eres mujer fíjate en no sonar demasiado temprano con esa “voz de cabeza” que identifica a las sopranos, será muy difícil aplicar la energía de la voz de pecho y sonará demasiado delgado el belting.

Si eres hombre, fíjate también en no aplicar la voz de cabeza muy temprano, además procura apoyar tu voz desde la zona abdominal, es decir presionar para dentro el diafragma.

Hagamos un breve ejercicio, tomemos en consideración estos 3 “pilares” del belting (asegúrate de haber avisado en casa que vas a “gritar” o que cantarás fuerte:

  • Toma aire (preferiblemente al principio por la nariz para no “secar” tu garganta. Ese aire será el punto de partida, así que debe ser un respiro de calidad, que llene la parte inferior de los pulmones, que se sienta tu abdomen inflarse y que los músculos del Diafragma se expandan con libertad. Sácate el cinto o cinturón para hacerlo bien. Toda la energía vendrá de esa zona, pero procura también utilizar los soportes de la espalda y los lados de tu torso.
  • Luego comienza en una nota segura y fíjate en no “golpear” tu voz con el aíre, empieza en una zona cómoda con una nota media alta para ti.
  • Abre la boca, preferiblemente utiliza letras como la “A” o la “E”, que no resulten incómodas a esa altura. Fíjate que usas más el “aire” y le das espacio a la garganta o laringe para que el sonido se desarrolle. Fíjate también que no haya tensión en la garganta, libéralo enfocando tu energía en tu zona pectoral y relaja tu cuello.

Es importante notar que tu rostro no tenga tensión, que tu cara pueda sonreír fácilmente. Empieza con un volumen cómodo y poco a poco incrementa la energía, si sientes dolor, detente.

Estos consejos en CANTARBIEN.com son el inicio de tu camino a tu forma personal ideal de canto, pero estas técnicas las debes de estudiar con un profesional a tu lado. Siempre te recomendamos asistir a clases con un Maestro o Maestra certificada en canto, no creas que cantar es algo “mágico” que se puede crear con un poco de práctica y estudio.

Cantar bien requiere un análisis de tu propio cuerpo, mucha práctica, conocer tus debilidades y fortalezas y que “registres” dentro de tí todos esos movimientos para tener una “memoria muscular” adecuada para hacerlo sin problemas cuando estes grabando o cantando en público.

Pero por favor, no te desanimes si no suena perfecto a la primera, este es el comienzo de tu carrera en “vuelo” de la voz, retomando mi analogía del avión, tu belting será tan poderoso que surcarás los cielos sin problemas y llegarás a dominar esas notas difíciles con la potencia de un Boing 747.

No desaceleres. Ten la confianza que tu sonido saldrá, no retengas la energía que quiere liberarse en tu belting.

Independientemente de si te ves cantando notas altas o simplemente cantando una canción con una melodía dinámica, los ejercicios vocales son la mejor manera de encontrar la combinación correcta de voz de pecho y cabeza en todas las notas de tu rango.

Mientras todos queremos cantar mejor nuestras canciones favoritas y practicar el “Belting” con ellas, puedo asegurarte que no hay mejor forma de dominar el belting que con las vocalizaciones y los ejercicios de calentamiento vocal.

Luego, una vez que puedas alcanzar esas locas notas altas, será mucho más fácil hacerlo en las canciones que amas. Prueba estos ejercicios:

Ahora si sientes que es muy avanzado para ti, empieza vocalizando con una vocal abierta, solo para para calentar previo a estos ejercicios que quiero presentarte a continuación.

Después de revisar tu postura correcta y haber calentado el “aire” como te lo he enseñado en estos CONSEJOS PARA CANTAR MEJOR, prepárate para realizar este sonido:

Luego saca el sonido nasal de la palabra NEY con esta serie de ejercicios. Procura calentar antes de comenzar y hazlo sin poner mucho esfuerzo. Al llegar a las notas altas, concéntrate en poner presión desde tu zona abdominal y no de poner la tensión en tu cuello y menos en tu garganta.

Así que ahora que ha aprendido a cantar correctamente con el “Nay” y hagamos un ejercicio que se acerque aún más al canto real. En este ejercicio, simplemente cambiaremos el sonido “G” por una consonante “M”.

Y aunque eso no parece gran cosa, lo es. Eso es porque en el último ejercicio, el sonido “G” le dio a tu voz mucho para sostener incluso en las notas altas. Pero con solo un sonido de “M” como apoyo, el ejercicio “Mum” es un poco más difícil.

Y eso está mucho más cerca del canto real. Intentémoslo, recuerda, libera la tensión de tu cuello y mientras subas ve proyectando mas energía desde tus tres zonas de soporte: abdomen, costillas y espalda lateral.

Ahora inténtalo con otras vocales.

Para descubrir cómo suena el belting correctamente he incluido un playlist que seguramente te inspirará a alcanzar un sonido de belting ideal, recuerda que no debes desconectar tu sonido de pecho nunca y debes aplicar energía pero nunca sobre esfuerzo. Consulta con un profesional del canto si deseas evaluar tu sonido. El o ella sabrá identificar tus mejores zonas de belting y te hará reconocer si lo haces correcto o incorrecto.

Consideraciones finales

  • A muchos cantantes de formación clásica que ahora son maestros se les enseñó que el “belting” dañaba irremediablemente las cuerdas vocales. Esto es falso, basado en la falta de comprensión y experiencia con música moderna. Lamentablemente, muchos programas vocales no permiten a los estudiantes hacer belting durante sus cuatro años completos de formación de pregrado y no aceptarán esta técnica dentro de su escuela.
  • Cualquier especie de tensión o empujar, forzar, gritar y hacer el sonido muy nasal en forma extrema en el belting, puede provocar problemas vocales. El sonido debe ser libre, fácil y cómodo, jamás debe de haber esfuerzo y en la cara se debería ver reflejada la “actuación” y no el sobre esfuerzo. Además el vocalista también debe poder cantar suavemente en la mayoría de los tonos sin un esfuerzo dañino.
  • La cara, el cuello, la cabeza y el cuerpo deben estar en armonía y verse relajados durante el belting, aunque los sonidos más altos y fuertes requerirán más “sentimiento” y por lo tanto un performance que vaya acorde a la canción, evita hacer muchas caras de esfuerzo por favor, pero sí que haya performance en tu canto.
  • Consejo general: si se siente bien, suena bien y hace el trabajo una y otra vez, seguro ya lo haces bien. Si se siente mal pero de alguna forma suena “bien”, desconfía de tu belting. Si se siente bien pero suena mal, algo no funciona correctamente, y si se siente mal y suena mal, está mal DETENTE. Esto es cierto en cualquier estilo de música.
  • Si estudias con un profesor que no está familiarizado con el concepto de “belting” con un repertorio que utiliza el sonido y que no puede responder a tus preguntas sobre cómo se hace el sonido, ¡busca otro profesor!
  • Si alguna vez tu voz se siente “mal” o “suena rara” y no mejora, buscaun buen otorrinolaringólogo haz que te examinen las cuerdas, recuerda que ya me pasó a mi y fue un proceso doloroso y largo, pero se puede salir de las crisis vocales y lesiones. El cuerpo es perfecto y sabe sanarse por sí mismo.